
Tienen que alargar su ritual penoso hasta las últimas consecuencias, porque ni siquiera hay valentía en su maldad. Gallegos, lo más pusilánime de este vil país.
Yo personalmente me alegro de dejar atrás a estos medio hombres.
Yo personalmente me alegro de dejar atrás a estos medio hombres.
5 comentarios:
Respirando en Pontevedra. Foto y habitación de Mr. Monkey.
El éxodo es inevitable. Sin mirar atrás.
Nunca.
Lo malo de dejar atrás a (un) medio hombre es que la otra mitad se te queda delante; tocándote lo cojones.
A la otra mitad se le pega un tiro en la cabeza para que no vuelva a molestar.
Publicar un comentario