Ayer por la noche fallecía mi tía abuela Carmiña. Una de esas mujeres que me criaron en su día y de la que sólo puedo recordar cosas buenas.
Yo le doy las gracias por haberme dejado en herencia todos esos momentos de cariño.
Te quiere, Héctor.
lunes, 18 de octubre de 2010
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